13 razones científicas para beber vino

Desde hace algún tiempo se realizan estudios científicos alrededor del mundo centrados en analizar cómo el consumo moderado de vino tiene importantes beneficios para la salud. Beber vino con moderación (una o dos copas cada día) mejora la salud y la vida de diferentes formas.

Tal y como explican desde Vinetur, el vino puede ayudar a reducir el riesgo de demencia, proteger contra el cáncer de próstata y ayuda a prevenir el cáncer de mama y el cáncer de colon, prevenir la enfermedad hepática, elevar los niveles de ácidos grasos omega-3. Además, protege contra las quemaduras solares, previene la diabetes, previene la ceguera, retrasa el envejecimiento, reduce el riesgo de padecer depresión, protege contra el cáncer de pulmón y mejora la función pulmonar y protege contra el daño por apoplejía.

Reduce el riesgo de demencia
Según los investigadores de la Universidad de Loyola Medical Center, los bebedores moderados son un 23 por ciento menos propensos a desarrollar demencia, según. El profesor Edward J. Neafsey autor de la investigación afirmó que “el consumo de vino, si es verdaderamente moderado, es beneficioso para la salud”.

Protege contra el cáncer de próstata
Los hombres que beben de cuatro a siete copas de vino tinto a la semana tienen sólo la mitad de probabilidades de ser diagnosticados con cáncer de próstata que los que no beben vino, de acuerdo con el estudio “La salud de los hombres” de la Universidad de Harvard. Este estudio incide además en que estas propiedades se dan sólo en el vino tinto, y aunque no se conoce exactamente los motivos, se cree que está relacionado con sustancias presentes en este tipo de vinos, como los flavonoides y el resveratrol.

Previene el cáncer de mama
La mayoría de las bebidas alcohólicas pueden aumentar el riesgo de padecer cáncer de mama, pero el vino no. Los investigadores de Cedars-Sinai Medical Center en los EE.UU. descubrieron que el vino tinto puede tener el efecto contrario. Sustancias que se encuentran en las semillas de las uvas reducen los niveles de estrógeno en las mujeres premenopáusicas, mientras que aumentan sus niveles de testosterona, el cóctel perfecto para reducir el riesgo de desarrollar cáncer de mama.

Previene la enfermedad hepática
Beber vino puede reducir el riesgo de padecer la enfermedad del hígado graso a la mitad. Mucha gente, especialmente aquellos que no asimilan el concepto “moderado” consideran paradójico que una bebida alcohólica beneficie al hígado, pero efectivamente si el consumo de vino es moderado puede tener efectos positivos. Según el estudio realizado por la Universidad de California Facultad de Medicina de San Diego, las personas que beben cerveza y destilados tienen un riesgo cuatro veces mayor de padecer la enfermedad del hígado graso que las personas bebedoras de vino. No hay que olvidar que la moderación es la clave, ya que el exceso de alcohol puede causar la enfermedad del hígado graso con cualquier tipo de bebida alcohólica.

Eleva los niveles de ácidos grasos omega-3
Aunque comer pescado azul es la mejor manera de aportar omega-3 al organismo, el vino es la mejor que todas las bebidas alcohólicas para elevar los niveles de ácidos grasos omega-3 en la sangre, según un reciente estudio europeo. El estudio demostró que los bebedores moderados y regulares de vino tenían niveles más altos de ácidos grasos omega-3 en la sangre, lo que ayuda a regular los niveles del colesterol y protege contra las enfermedades coronarias.

Protege contra las quemaduras solares
Científicos de la Universidad de Barcelona han demostrado que beber vino puede ayudar a disminuir los efectos de los rayos ultravioletas y a protegerse de las quemaduras solares graves. El motivo es que los flavonoides del vino inhiben la oxidación de las células de la piel que están expuestas a los rayos UVA y UVB.

Previene la diabetes
La resistencia a la insulina es un factor fundamental que contribuye al riesgo de desarrollar diabetes tipo 2. La Academia de Ciencias de China encontró en un experimento con ratones que el resveratrol puede mejorar la sensibilidad a la insulina. Y como todo el mundo sabe, el vino tinto es uno de los alimentos más ricos en resveratrol.

Previene la ceguera
La dilatación de los vasos sanguíneos en el ojo pueden causar la retinopatía diabética y la degeneración macular relacionada con la edad, pero la buena noticia es que el vino tinto puede reducir el crecimiento de estos vasos sanguíneos, según investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad de Washington. El resveratrol del vino tinto es el compuesto responsable de detener el crecimiento de vasos sanguíneos.

Retrasa el envejecimiento
Aunque mucha gente creía de manera intuitiva en propiedades anti-envejecimiento del vino, la teoría está respaldada por la ciencia. Investigadores de la Escuela de Medicina de Harvard han descubierto que el resveratrol del vino tinto activa el gen SIRT1, responsables de una mayor longevidad en el ser humano.

Previene el cáncer de colon
Científicos de la Universidad de Leicester en el Reino Unido han informado de que el resveratrol del vino tinto también puede tener un marcado efecto para contrarrestar el cáncer de colon. Descubrieron que beber dos copas de vino tinto al día puede reducir la tasa de tumores del colon y el intestino alrededor de un 50 por ciento, nada menos.

Reduce el riesgo de padecer depresión
La clave aquí está en moderación. Un estudio español descubrió que el consumo de vino puede reducir el riesgo de desarrollar depresión. Los investigadores encontraron que los hombres y las mujeres que bebían dos a siete copas de vino cada semana eran menos propensos a ser diagnosticados con depresión que los abstemios. Además, los que bebían más de siete copas por semana sufrían el efecto contrario y se encontraban más expuestos a un mayor riesgo de desarrollar depresión.

Protege contra el cáncer de pulmón y mejora la función pulmonar
El consumo de vino tinto puede reducir el riesgo de padecer cáncer de pulmón de acuerdo con el estudio de la Doctora Chun Chao, del Departamento de investigación y evaluación de Kaiser Permanente del sur de California, quien dijo: “Un componente antioxidante del vino tinto podría tener un efecto protector contra el cáncer de pulmón, especialmente entre los fumadores”. Beber una cerveza o más cada día, sin embargo, puede aumentar las probabilidades de contraer cáncer de pulmón. Asimismo, investigadores en los Países Bajos, han encontrado el vino blanco puede mejorar la función pulmonar.

Protege contra el daño por apoplejía
Investigadores de la Escuela Universitaria de Medicina Johns Hopkins de EEUU descubrieron que el resveratrol del vino tinto aumenta los niveles de una enzima llamada hemo oxigenasa, que es conocida por proteger a las células nerviosas y el cerebro de los daños después de un accidente cerebrovascular. El Profesor Sylvain Doré dijo que nadie sabe todavía si el resveratrol por sí solo puede tener este efecto, o si se tiene que ir acompañado por el alcohol del vino para ser eficaz.

Vía: Vinetur